Independencia de Espíritu

Este año ha sido uno con bastante trabajo y donde hemos gastado mucha energía todos en el trabajo, por lo que el momento llego hace poco de tomar un descanso de algún tipo de lo contrario las cosas no marcharan bien. Por esta razón decidí tomarme una pequeña vacación en uno de los hoteles en Acapulco que mas frecuento.  Sin embargo, esta vacación la decidí tomar solo y mi alma, algo que algunas personas no les fue del todo claro.

Esto es algo que hago desde hace tiempo al menos una vez al año en tiempos no convencionales de vacaciones debido que ahora ya tengo una familia con quien viajo en los momentos de vacaciones convencionales, siendo esto de las cosas que más felicidad me da, sin embargo procuro darme en algún momento del año unos pocos días mara mi mismo.

Por fortuna esto es algo que mi esposa entiende muy bien, en gran medida debido a que esto no es algo nuevo y que he hecho desde mis años de soltero lo que significa que así me conoció, de lo contrario, es decir, si fuera un hábito nuevo, estoy seguro que sería uno que encontraría con una severa resistencia ya que podría parecer como síntomas de un suceso no muy favorable ni confiable.

En los años de mi soltería, recuerdo que solía tener algunos problemas con algunas de las que en aquel momento eran mis novias, ya que estaban casi seguras que en mis escapatorias esporádicas había más mujeres, por lo que se angustiaban innecesariamente ya que cuando hago esto, verdaderamente me encuentro absolutamente solo.

Asimismo, muchos amigos solían reírse de estos hábitos míos catalogándolos como algo extraño. Esto es debido a que muchas personas, si no es que la mayoría, no entienden lo que es y la importancia de tener una independencia de espíritu, siendo un factor esencial en los inevitables momentos de dificultades en la vida.

Una de las razones más importantes y menos conocidas por las mayorías sobre el sufrimiento humano, especialmente en nuestra sociedad de hoy en día,  es la falta de independencia de espíritu y del archí-dependencia que tiene la felicidad de muchas personas en hombros ajenos.

Cuando esto sucede, es decir, cuando nuestra felicidad y bienestar depende de factores externos a nuestro propio espíritu, la miseria general es muy probable que toque nuestra puerta mas de lo debido ya que nosotros, si bien podemos controlarnos a nosotros mismos, no podemos controlar –ni debemos hacerlo- las acciones de los demás.

Por el contrario, si es que contamos con una saludable independencia de espíritu, la felicidad y nuestro bienestar general estará mayoritariamente bajo nuestro control ergo será mucho más accesible.

Esto no es algo solamente beneficioso para uno mismo sino que para todos los que nos rodean, ya que al estar bien nosotros mismos podremos servir de mejor manera a los demás.

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